¿Qué le hace falta?
Si repasamos las 2 últimas temporadas completas y lo que llevamos de esta veremos que Alvaro ha hecho méritos más que suficientes para ser tomado en serio.

El chaval -tiene 23 años- se ha curtido en los campos difíciles del fútbol español. Formado en las categorías inferiores del Rayo, pasando a ser parte del primer equipo vallecano en la temporada 04-05 para disputar la 2ªB. Su actuación llamó la atención del R. Madrid que lo incorporaron al finalizar esa temporada para jugar en su filial.
El primer año como merengue no tuvo muchas oportunidades ya que su puesto en el equipo titular lo ocupada otro gran jugador, Roberto Soldado. La salida de éste le dió al año siguiente la titularidad y no la desaprovechó, y acabó como máximo goleador del equipo. (18 goles)
Entonces llegó el Almería de Emery, que vió en él al delantero titular para su regreso a primera. Hizo un muy buen año anotando 12 años y ser un protagonista del buen año del equipo.
No contento este año, ya lleva 5 en apenas 7 partidos, lo que demuestra que sigue con buen promedio. Lleva 35 goles en 2 temporadas y 7 partidos, lo cual debería ser suficiente para ganarse una oportunidad tanto en la roja como en un grande.
Alvaro ha visto ya lo pasado con su otrora compañero, Soldado, que volvió al Madrid y apenas dispuso de minutos, por lo que mucho me temo que no tendrá intención alguna de volver a la casa blanca, pero me apuesto bastante a que a final de temporada le llueven cantos de sirena, tanto de España (apuesto por Valencia donde está su ex-entrenador, o Atlético) o la premier.
También estoy convencido de que pronto será internacional absoluto, ya que si repasamos la trayectoria de Güiza en Turquía no es que sea para tirar flores por lo que a la mínima, fijo que ocupa su lugar en alguna convocatoria.
Alvaro ha sabido interpretar que es mejor crecer en el Almería que ocupar banquillo en un grande, prefiere madurar un poco más, para coger galones y ser más grande.
El tiempo nos lo dirá, pero todo apunta a que acabará siendo un grande.



